Cuando llega el momento de no
sentir nada,
nada tiene sentido ya en este instante todo perdió el sentido
todo
cayó todo se derrumbo como una lápida en la cima de una montaña nevada cuando
una avalancha se aproxima,
hasta respirar pierde el sentido,
no hay el más
mínimo ánimo de abrir los ojos otra vez,
es entristecedor el segundo en el que
ya nada vuelve a tener algún rayo de sol,
algún rayo de luz para verle alguna
esperanza,
ya no existe la esperanza,
no sé si alguna vez la tuve no lo sé
y no
puedo recordarla
no recuerdo como se sentía la esperanza de un mañana
el
sentimiento de un día mejor
ya no hay solución de la vida
ya no existe ese
rinconsito de felicidad
o alguna razón,
cuando descubres que si tu corazón se
parara en ese instante todo sería mejor
para todos, uno no solo se quita la
vida o desea su desaparición total muy anheladamente cada segundo solo por si
mismo, el entorno influye porque cada persona sería mejor si no estuvieras tu
ahí, si jamás hubieran visto tu rostro
alguna vez, o haber compartido algo contigo .
Mis huesos son la voz de mi
cuerpo, la epitome de que mi corazón late cada vez menos.
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